viernes, 22 de junio de 2012

V. 24 horas


Te regalo un día.

Durante ese día, tu mente pasará por 10 estados de animo, vas a respirar 20.000 veces, tu estomago hará, como mínimo, 3 digestiones, tu corazón bombeará 7.000 litros de sangre y tus riñones fabricaran una media de 4 a 5 litros de orina. Durante ese día, tus ojos captarán más de 50.000 colores distintos y tus cuerdas vocales vibraran para crear una media de 500.000 palabras. El tono de tu piel podrá cambiar, tu nariz va a captar más de 600 olores y tus oídos van a procesar cantidades incalculables de sonidos. Durante ese día tu cabello va a crecer 1 centímetro más mientras que tus uñas sólo van a ser un milímetro más grandes. Tendrás calor, frío, sed, hambre, tos, picores, fatiga, dolor, sueño... Te podrás poner malo, te podrás arruinar, podrás perder a un amigo, podrás ganar una lotería, podrás tener todos los orgasmos que quieras, podrás ir a donde te de la gana, podrás quedar-te invalido, podrás conocer al amor de tu vida, podrás aprender, podrás soñar e incluso te podrás morir.
Durante ese día, en el mundo, se podría empezar alguna guerra o firmar algún tratado de paz. Podría subir el paro, podría estallar la borsa, podría haber un atentado o podría nacer el próximo Jesucristo.
Durante ese día, un iceberg se podría fundir, un incendio podría quemar cientos de hectáreas de bosque, un río se podría secar o una nube podría producir tanta lluvia como para inundar una ciudad entera. Durante ese día un meteorito podría estallar contra la tierra, un terremoto podría destruir un país entero o un tsunami podría cambiar el litoral de cualquier parte del mundo.
Durante un día, podría cambiar la órbita de la tierra y se podría extinguir la vida tal y cómo la conocemos.

¿y aún crees que te he regalado poco?

Mientras hayan noches, habrán días.
Simplemente parate a pensar lo importante que son esas 24 horas que vas acumulando a lo largo de tu vida. Ninguna de esas 24 horas va a ser igual. Nunca vas a vivir lo que has vivido 24 horas antes y jamás vas a saber a ciencia cierta que te va a pasar en las 24 horas siguientes.

Así que cada mañana, cuando vuelvan a empezar tus 24 horas, coge aire, sonríe y preparate para un nuevo día, porque todos los días, por el simple hecho de ser días, van a ser el mejor día de tu vida.